miércoles, 14 de octubre de 2015

Maurice Sangpatte the french RedCap goblin \ Maurice Sangpatte el Gorro Rojo frances

No matter how hard I try this little nasty guy keeps trying to stab or throw stones to somebody, I guess he just had a hard life lurking behind ruins and feeding of flesh and bones, I guess... Redcaps are hard to domesticate although this little fellow apparently called Maurice seems to be a bit more pleasant than other "nice" comrades of him I met before in my journeys.




Anyhow yesterday afternoon after a "quiet and relaxed" after tea chat he told me a bit of his sad story... with these creatures you never know as they often are a bit tricky.

Maurice Sangpatte used to be a rascal and very handsome french lad in the early 1800s. Too much he flirted with the court ladies and too many troubles he got into because of that. Bets and loans that he could not pay and "some" newborns he did not want to recognize were some of the issues that made him recruit in the Napoleon's army right before they marched over Spain's plains; he had no family and more than enough shady affairs to be accepted under the command of General Sebastiani who marched with 26000 infants, 4000 riders and 40 cannons over Toledo.




Maurice never took war too seriously, instead he just thought of skirts and lips, money and beer and never thought that going drunk to a battle would become such an issue, until he died;
And he did it twice lets say...


Its a pity that a lost bullet crossed through his latent heart right when he was flying away leaving his wounded mates behind; he fell and dust and blood filled his mouth, his cold dead fingers open wide and there spread over the mud,a leather bag, and 33 dirty silver coins stolen from his buddy's pocket while in his agony he screamed loud "s'il te plaît !" don't leave me behind.

And there he was Maurice, never too keen, never too kind laying under the rain, spread over black mud. His body dead, his soul condemned.



Nowadays he lurks and laughs on the blackest nights,hungry of vengeance, looking for fun... no more ladies, no more drinks, no more money, no more bids; Just blood, warm blood he looks for, red blood he needs to dye his cap, there he waits lurking in the ruins under the blackest night.

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No importa cuánto lo intente, este pequeño y desagradable individuo sigue tratando de apuñalar o apedrear a alguien. Supongo que sólo tenía una vida difícil viviendo al acecho tras antiguas ruinas alimentandose de carne y huesos, supongo ...
Los Gorros Rojos son difíciles de domesticar aunque este hombrecito aparentemente llamado Maurice parece ser un poco más agradable que algunos de sus otros "amables" camaradas que conoci anteriormente en mis viajes.

 De todos modos ayer por la tarde después de una "tranquila y relajada", después del té me contó un poco mas de su triste historia ... con estas criaturas nunca se sabe ya que suelen ser un poco mentirosillas.




Maurice Sangpatte solía ser muchacho frances muy apuesto, un bribon y vividor en toda regla a principios de 1800.Solia coquetear en demasia con las damas de alta alcurnia y no fueron pocos los problemas en los que se metió en causa de eso. Apuestas y préstamos que no podía pagar y "algunos" recién nacidos que no quiso reconocer fueron algunos de los asuntos que le hicieron enrolarse en el ejército de Napoleón antes de que marcharan hacia las campos de España; el no tener familia y un extenso curriculum de más que suficientes asuntos turbios le abrieron las puertas de inmediato bajo el mando del general Sebastiani, que marchó con 26.000 infantes, 4.000 jinetes y 40 cañones hacia las llanuras Toledanas.



Maurice nunca se tomó demasiado en serio la guerra (ni nada en su vida), en lugar de eso sólo pensaba en faldas y labios, en dinero y cerveza y nunca se le paso por la cabeza que presentarse borracho en la batalla se convertiría en un problema como tal, hasta que murió;
Y lo hizo en dos ocasiones digamos ...

Es una lástima que una bala perdida atravesase su corazón latente cuando huia bien lejos dejando a sus compañeros heridos detrás; cayó como el plomo y el polvo y la sangre llenaron su boca, sus fríosdedos bien abiertos y extendidos sobre el lodo, y una bolsa de cuero... 33 monedas de sucia plata robada del bolsillo de su "mejor" amigo en el regimiento mientras que en su agonía gritaba en voz alta "s'il te plaît ! " no me dejes atrás.

Y ahí estaba Maurice, nunca demasiado entusiasta, nunca demasiado amable en su vacua existencia, yaciendo bajo la lluvia, durmiendo en el lodo negro. Su cuerpo muerto, su alma ya condenada.

Hoy en día se esconde y acecha, su risa mezquina se escucha en las noches más negras, hambriento de venganza, en busca de diversión ... no hay más damas, no más bebidas, ni más dinero, no hay más apuestas; Sólo la sangre, sangre caliente que él busca avido, sangre de color rojo para teñir su gorro retorcido; Alli aguarda al acecho, cobijado en las piedras antiguas y oculto bajo el manto de la noche mas negra.